Descubren el asteroide del Sistema Solar con la órbita más rápida

Concepción artística del asteroide 2021 PH27

El académico Cristóbal Sifón y la estudiante de magíster en Ciencias Físicas, Camila Aros, ambos miembros del Instituto de Física de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, tomaron imágenes que permitieron, junto con observaciones de otros telescopios, determinar la órbita del asteroide, denominado 2021 PH27.

El Sol tiene un nuevo vecino que se había mantenido escondido en el ocaso. Un asteroide que orbita el Sol en apenas 113 días – el período orbital más corto que se conozca para un asteroide y el segundo más corto de cualquier objeto de nuestro Sistema Solar después de Mercurio – fue descubierto por el astrónomo Scott S. Sheppard del Instituto Carnegie en Washington, D.C. (EE.UU.) en imágenes tomadas justo después de la puesta del Sol, por los investigadores Ian Dell’Antonio y Shenming Fu, de la Universidad Brown en EE.UU.

Este descubrimiento contó con la valiosa colaboración de distintos observadores alrededor del mundo, entre los que se encuentran el académico Cristobal Sifón y la estudiante de magíster en Ciencias Física, Camila Aros, ambos miembros de Nuestro Instituto, quienes retrasaron el comienzo de sus observaciones con uno de los telescopios Magallanes para observar el asteroide. “Los asteroides son remanentes de la formación del Sistema Solar y por lo tanto son cruciales para entender el origen de nuestro planeta y, potencialmente, de la vida en él”, dijo Sifón. “Era una oportunidad única de aportar en este gran descubrimiento. Nuestras observaciones tenían un objetivo completamente distinto, pero sin duda valió la pena”.

El asteroide

El asteroide recién descubierto, llamado 2021 PH27, mide alrededor de 1 kilómetro y está en una órbita inestable que cruza las de Mercurio y Venus. Esto significa que dentro de algunos millones de años probablemente será destruido en una colisión con uno de estos planetas o el Sol, o será eyectado de su ubicación actual.

Ilustración de la órbita del 2021 PH27
Ilustración de la órbita del 2021 PH27 por Katherine Cain y Scott Sheppard, cortesía del Instituto Carnegie.

Estudiar objetos como este puede ayudar a entender dónde se originaron los asteroides, así como las fuerzas que dieron forma a nuestro Sistema Solar. “Lo más probable es que 2021 PH27 se haya separado del Cinturón Principal de Asteroides entre Júpiter y Marte y la gravedad de los planetas interiores le haya dado su órbita actual,” dijo Sheppard. “Aunque, basado en su gran ángulo de inclinación respecto de las órbitas de los planetas, de 32 grados, es posible que 2021 PH27 sea un cometa extinto de las afueras del Sistema Solar, que se aventuró demasiado cerca de uno de los planetas cuando su trayectoria lo trajo a las cercanías del Sistema Solar interior.”

 

Observaciones futuras de este objeto entregarán más información sobre su origen. Comparando 2021 PH27 con objetos que orbitan más allá de la Tierra mejorará nuestro conocimiento de su composición y los materiales que permiten su supervivencia bajo estas condiciones extremas. Un objeto como 2021 PH27 experimenta tensiones térmica e interna enormes producto de su cercanía al Sol.

Un conteo de asteroides cercanos e interiores a la órbita de la Tierra es crucial para identificar aquéllos que podrían impactar nuestro planeta, pero son difíciles de encontrar porque se acercan a la Tierra durante el día, cuando la mayoría de los telescopios están cerrados esperando la noche. El asteroide pasará detrás del Sol pronto y no será observable desde la Tierra hasta comienzos del próximo año, lo que permitirá refinar su órbita a la precisión necesaria para asignarle un nombre oficial.

El descubrimiento

El único método eficiente para encontrar asteroides que se mueven alrededor del Sol en órbitas interiores a la de la Tierra es tomar imágenes cuando el Sol está por salir o se acaba de poner, y eso es lo que hicieron Dell’Antonio y Fu con la Cámara para la Energía Oscura en el telescopio Blanco en Cerro Tololo. Su investigación principal es parte del Mapeo Completo de Cúmulos en el Volumen Local, que observa la mayoría de los cúmulos de galaxias más masivos en el universo local con gran detalle. En colaboración con Sheppard, Dell’Antonio y Fu cambiaron su foco de algunos de los objetos más distantes del Universo a algunos de los más cercanos, usando lo primeros minutos luego de la puesta de Sol el 13 de Agosto para tomar imágenes en las que Sheppard logró encontrar 2021 PH27 unas horas después.

2021 PH27 puede verse moviéndose en la imagen. Los demás objetos, inmóviles, corresponden a estrellas distantes.
El asteroide 2021 PH27 puede verse moviéndose en la imagen. Los demás objetos, inmóviles, corresponden a estrellas distantes.

“Como el objeto ya estaba muy cerca del Sol y moviéndose hacia él, era imperativo que determináramos su órbita antes de perderlo detrás de nuestra estrella central”, explicó Dave Tholen de la Universidad de Hawaii, quien midió la posición del rápido asteroide en el cielo y predijo dónde estaría la noche posterior al descubrimiento inicial. “Pensé que para que un asteroide de ese tamaño se mantuviera escondido tanto tiempo debe tener una órbita que lo mantiene tan cercano al Sol que es difícil detectarlo desde la posición de la Tierra”.
Imágenes adicionales se obtuvieron la noche siguiente usando los telescopios Magallanes en el Observatorio Las Campanas y nuevamente el telescopio Blanco. Fue necesaria una tercera noche de seguimiento para determinar su órbita antes de perderlo, pero las nubes obligaron a una travesía alrededor del mundo, hasta Sudáfrica, aprovechando la extensa red global de telescopios de 1 metro del Observatorio Las Cumbres.
Aunque el tiempo de telescopio es muy valioso, la naturaleza internacional y el amor por lo desconocido hacen que investigadores alrededor del mundo estén muy dispuestas a deponer su propia ciencia para seguir descubrimientos interesantes como éste, dijo Sheppard. “Estamos muy agradecidos de todos nuestros colaboradores, que nos permitieron actuar rápidamente en este descubrimiento”.

Sucesión de observaciones

Alex Drlica-Wagner de la Universidad de Chicago, Clara Martínez-Vázquez de NOIRLab, Sidney Mau de la Universidad de Stanford y Luidhy Santana-Silva de la Universidade Cruzeiro do Sul interrumpieron sus noches primera y segunda usando la Cámara para la Energía Oscura para observar el asteroide. Scott Carlsten, Rachael Beaton y Jenny Greene de la Universidad de Princeton fueron esenciales en la segunda noche, observando desde Las Campanas; y en la tercera noche Cristóbal Sifón y Camila Aros, ambos miembros del Instituto de Física de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, retrasaron el comienzo de sus observaciones con uno de los telescopios Magallanes para observar el asteroide a través de unas nubes pasajeras. Marco Micheli del Centro de Observación Terrestre de la Agencia Espacial Europea coordinó el uso de la red del Observatorio Las Cumbres.

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