Conceden patente a dispositivo de medición de la viscosidad de la sangre desarrollado en el IFIS

Imagen de Pablo Silva y Claudia Trejo

El equipo, desarrollado por investigadores del Instituto de Física de la PUCV, permite un diagnóstico rápido y económico de diversas patologías utilizando apenas una gota de muestra. La protección de esta propiedad intelectual se extenderá hasta el año 2044.

En un paso decisivo para la transferencia tecnológica y la ciencia aplicada en la región, el Laboratorio de Biorreología y Microfluídica (BioRhemi Lab) del IFIS logró la concesión de la patente de invención para el dispositivo Hemovisc. Esta tecnología fue desarrollada en la PUCV por Pablo Silva, Alumni del Doctorado en Física del Instituto, junto a la académica Claudia Trejo, directora del equipo científico.

El dispositivo Hemovisc representa una revolución en el área de los dispositivos Point of Care. A diferencia de los métodos tradicionales que requieren grandes volúmenes de sangre y equipamiento de laboratorio costoso, esta innovación permite medir la viscosidad sanguínea de manera automatizada utilizando tan solo 50 microlitros de muestra. El equipo entrega resultados en aproximadamente dos minutos con una precisión del 95%, lo que podría facilitar el monitoreo de enfermedades hematológicas, inflamatorias y coronarias de forma portátil y a bajo costo.

Pablo Silva, protagonista de este logro, señala que el proyecto “fue bastante desafiante, sobre todo por el contexto de la pandemia. Pese a todo, lo pudimos sacar adelante e hicimos nuestro prototipo mínimo viable, que es este viscosímetro para sangre. Hemos tenido una serie de iteraciones hasta alcanzar el producto que tenemos hoy en día”.

El investigador comenta que lograron alcanzar “una etapa de madurez tecnológica que se llama TRL4, es decir, validado en laboratorio. Para escalar esa solución se requieren muchas más redes de especialistas e ingenieros, porque es una tecnología un poco compleja para escalar, pero aún así pudimos solicitar la patente de invención que salió ya en el registro”.

Por su parte, la académica Claudia Trejo comparte que “para nuestro Instituto, este logro refuerza su compromiso con la investigación de alto impacto que soluciona problemas críticos de la sociedad, transformando la ciencia básica en herramientas concretas para mejorar la calidad de vida de las personas”.

La concesión de esta patente llega en un momento clave para el equipo de investigación, que recientemente también se adjudicó fondos como el Start-Up Ciencia 2025 de ANID a través de su spin-off Phynovo. Con este respaldo legal, la tecnología podrá avanzar hacia su etapa beta y validación en entornos clínicos reales, buscando insertarse en un mercado global de monitoreo hemodinámico que crece aceleradamente.

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